Chichén Itzá fue uno de los asentamientos más extensos del centro-norte de la península. Su arquitectura reúne plazas, caminos, templos, espacios de observación del cielo, un gran juego de pelota y el Cenote Sagrado: una ciudad organizada alrededor de la vida política, ceremonial y cotidiana.
La Pirámide de Kukulkán concentra una de sus imágenes más conocidas. Sus cuatro escalinatas tienen 91 peldaños cada una; sumadas a la plataforma superior, forman 365. La relación entre arquitectura, ciclos solares y calendario ayuda a comprender el conocimiento acumulado por quienes la construyeron.
Visitar el sitio con respeto significa caminar por las áreas permitidas, no subir a los monumentos, evitar tocar relieves y recordar que la cultura maya no pertenece solo al pasado: continúa en la lengua, las comunidades y los saberes de la península.


