La artesanía yucateca no nace de un solo centro. Kimbilá es conocida por prendas bordadas y guayaberas; Tixkokob, Chumayel y Teabo por sus hamacas; Halachó por el sombrero de jipi; Ticul y Uayma por la alfarería.
Chemáx mantiene el tallado en madera; Dzityá trabaja madera y piedra; Muna crea jícaras, sonajas y piezas talladas. En Hocabá, el Museo Bordados del Mayab reúne técnicas distintas en hipiles y ternos.
La mejor ruta artesanal pregunta quién hizo la pieza, paga un precio justo y reconoce a la comunidad y a la persona creadora. Evita presentar las obras como anónimas o intercambiables.




